Carta abierta a propósito de la nueva ley de muerte digna

Desierto árido en color beige

Hace no mucho tiempo, se dirigió a mi persona la señora Ellen Clifford, de la entidad británica Personas Discapacitadas contra los recortes (DPAC son sus siglas en inglés) muy extrañada y apenada de que en España, la izquierda y personas discapacitadas afines hubieran apoyado, y algunos casos promovido, la llamada ley de muerte digna. Como organización que son de izquierdas, contra las políticas de recortes contra las personas discapacitadas, anticapitalista, progresista, me remitía la carta que habían dirigido al diario inglés “Mundo Obrero” y su consiguiente traducción para que, dentro de mis posibilidades (humildes, le dije) la intentara publicar y hacer que se moviera por las redes. Se trata de hacer ver que esta norma no se encuadra en absoluto dentro de una ideología progresista, más bien lo contrario. Sin más, pongo el escrito tal y como me lo mandó (su simple traducción, según me dijo, le había costado la amistad de un individuo socialista contrario a sus postulados).

La paz en el mundo

Clips de colores

Con tono repelente dijo una persona: “A mí también me gustaría que no hubiera más guerras en el mundo, y el final del hambre, pero eso no va a ocurrir”. Parece el discurso conformista de quien ve una realidad que no le gusta a nadie, pero observa las cosas casi sin querer, y las comenta desde una atalaya intocable. Lo peor, en lo que a educación se refiere, es que no pronuncia estas palabras una persona a la que no le afecten directamente asuntos como el de la exclusión-inclusión. Más bien, es el discurso típico de personas que han asumido la discriminación que sufren hasta tal punto que ni admiten su mención.

No es serio este cementerio

Cuando parece que por fin estás a punto de alcanzar a tocar el horizonte, esa línea se aleja de nuevo, lo cual es bastante ingrato. Entonces tienes que ponerte a ladrar para intentar conseguir que se respeten un poco tus derechos. De ese modo, te salen arrugas en la cara y en lo que no […]

Intentando salir del laberinto

Ahora parece que a todo el mundo le ha dado por tener su propio podcast y yo no iba a ser menos, a pesar de las dificultades que ello entraña, más aún considerando las dificultades de comunicación que este humilde escribano tiene. Por tanto, tengo que reconocer que ganas de tener un programita de radio […]