La vida de un presunto huérfano discapacitado

Sin los apoyos necesarios, me convertiré, en efecto, en una carga para las personas que me rodean, lo que contribuirá a su malestar físico, económico, mental, y demás, o puede que no.
Ley Marcial

Yo tengo 30 horas de apoyo semanal porque lo pago con mi pensión y la prestación de Asistencia Personal que me corresponde desde 2006, pero que en realidad me empezaron a dar en 2008 y lleva congelada desde 2011, lo cual me deja a 0 cada mes
Ahora se sabe a quién pertenecen las competencias sobre la asistencia personal

Que la ciudadanía tenga claro que, donde gobierne el Partido Popular, siempre se llevarán a cabo políticas de “ordeno y mando”, y que salga el sol por Antequera.
Donde se intenta explicar que un título académico para la Asistencia Personal no es lo suyo

Hay países todavía menos desarrollados que España en materia de Vida Independiente para personas discapacitadas (aunque parezca mentira) en los que, a falta de una asistencia personal de verdad
La desesperanza no es una opción en España, por muy difícil que nos pongan sobrevivir las administraciones

En Europa, no existe la “titulitis” de España, no hay título específico que ponga “certificado de asistencia personal” obligatorio para trabajar en este oficio
La farsa de igualdad de oportunidades que, de hecho, tenemos las personas discapacitadas.

Helsinki queda muy lejos, mejor intentar desestropiciar lo de aquí. A ver si de una vez fuera posible.
Muchas personas discapacitadas seguimos esperando las herramientas necesarias para alcanzar la vida independiente

Reflexionamos sobre si en España existe un verdadero sistema de asistencia personal que conduzca a la vida independiente de las personas discapacitadas.
Seguimos castigados en la primera fila

Como es normal, si yo estuviera todo el día en el cine, a estas alturas ya no tendría cuello a pesar de que dijera lo contrario.
La vida en comunidad con una pequeña dosis de humildad

Lo que se llama oficialmente “vida ndependiente” (Adolf Ratzka opina que en Europa se debería llamar vida autodeterminada) solo es posible con la adecuada desinstitucionalización y los apoyos que las personas discapacitadas necesitamos.
Lo sostenible y lo no sostenible

Siendo yo como soy, un discapacitado de mala muerte, y además andaluz, si elijo ir a un centro residencial para las personas de mi calaña, se paga al mes 3930 euros, no a mí, sino a la empresa que gestiona el centro.